dima
  • Vega de Liébana

    Muro en la carretera de León, en Bores.

    Kenor


    Kenor, ligado estructuralmente al espacio urbano, sigue trabajando en este medio no como una tendencia que utilice a modo de escaparate para darse a conocer, sino como una exigencia personal, casi obsesiva, de interactuar con el espacio, con los transeúntes y consigo mismo a fin de alcanzar una sensación de libertad creativa.

    Abunda en su obra la desfragmentación de las líneas en trozos de color. En algunos casos, parece como si el contorno de las líneas implosionara y, en otros, como si salpicaduras externas contagiasen la escena, consiguiendo en ambos casos transmitir una sensación de movimiento.

    Su proceso creativo comienza usualmente con la elección de una canción y su interpretación, en la que cada beat parece corresponderse con un gesto, con un color, a fin de incitar al espectador a “sentirse parte de un fragmento sonoro”.