• Herrerías

    Ferroteca de Cades

    Chan


    Hijo de familia humilde y trabajadora, Chan comenzó a pintar grafitis en 1992, influenciado por su hermano mayor, por la expansión que tuvo este arte urbano a principios de los 90 y por la necesidad de pintar y expresar sus sentimientos para evadirse de la realidad.

    Artista autodidacta, en su trabajo de estudio utiliza un estilo más abstracto, evitando el encasillamiento y siempre buscando e investigando nuevas fórmulas. Sus influencias son el estado actual del mundo, la fluidez de la improvisación, los efectos visuales del color, las escrituras antiguas, como la cuneiforme de los sumerios, y la conexión de las culturas del pasado con el presente y el futuro.
  • Lamasón

    Muro en la carretera de Lamasón a Herrerías.

    Spogo


    Spogo mezcla la geometría y la abstracción mediante un equilibrio de formas, colores, texturas y profundidades visuales que le permite mezclar varios elementos descriptivos para representar un contenido temático y una estética visual.

    La observación del entorno le suscita evocaciones y recuerdos que luego interpreta en los muros, adaptando su creación al formato, situándola de manera orgánica y equilibrada en el contexto que la envuelve.

    Aprecia la naturalidad y la sencillez, el carácter efímero de los murales, el sentido emocional que establece con su pintura y busca reflejar estos estímulos para que la imagen final tenga una apariencia esbozada sugerida, que acabe siendo finalmente interpretada por el espectador.
  • San Vicente de la Barquera

    Polideportivo Municipal

    Flan


    Grafitero desde 1994, Flan empezó a pintar por pasión a la calle y como fruto de las largas horas vividas en skateparks. Su influencia inicial fue la nueva tendencia en cómics i películas del grafiti de los 90.
  • Tresviso

    Caseta de Urdón

    Irene López León


    Irene López León describe su trabajo como pintura paisajística, aunque no tiene nada que ver con el clásico panorama natural. Sus paisajes flotan en un universo imposible en el que pretende mostrar otra forma de percibir la realidad, desde una concepción profunda y mística. Es la representación de un lugar entre el consciente y el inconsciente: acrítico, atemporal, holístico, simbólico e inductivo, alejado de la crítica, la deducción y la lógica temporal.

    Espacios abiertos a través de composiciones geométricas, colores de neón y perspectivas técnicas con el fin de provocar una ligera sensación hipnótica y dar movimiento dentro del plano. Sus creaciones están concebidas para ser miradas y, sin pensar, dejarse llevar.